Motivación y Lema

EMPEZAMOS EL CURSO 2021/2022 «¡Conecta2 contiGO!

Comenzamos un nuevo curso en el que queremos recrear vínculos; abrir espacios de sentido, de encuentro, de vivencia compartida, de relación y cuidado; generar una cultura del encuentro; construir comunidad donde todos y todas caben. ¡Empezamos! ¡Conecta2 ContiGO!

La Red de Centros de la Institución Teresiana inicia el nuevo curso 2021-22 a la luz del cuarto eje del Proyecto Pastoral En clave povedana que guía su camino: “Todos hemos de cooperar”. El lema que les impulsa: Conecta2 ContiGO!

El camino recorrido

Esta andadura se inició en el curso 2018-19 con el lema El camino es nuestro y la figura del Buen Samaritano como icono. En 2019-20 el lema VíveLO+ invitaba a vivir el momento presente con la inspiración de la Bienaventuranzas. Comenzó el curso 2020-21 con la propuesta de salar la vida y salir a la vida al estilo de Jesús como los primeros cristianos, cuidando, dando sabor, bajo el lema #SALALAVIDA.

Una nueva etapa

A la luz del eje “Todos hemos de cooperar” y de todo lo vivido en este tiempo de pandemia, durante este este curso se pondrá el foco en ese TODOS y TODAS. Queremos recrear vínculos y fomentar una cultura del encuentro que necesitamos recuperar. El Papa Francisco nos anima a reforzar todas las relaciones que nos constituyen, nos invita a recrear los vínculos, el vínculo de la fraternidad. Y como Institución Teresiana, nos sentimos llamados a tejer redes de fraternidad en el mundo: diversidad – inclusión – diálogo – igualdad; a dejarnos enriquecer y evangelizar en el encuentro con el otro y dejarnos movilizar a cambios de estilos de vida más solidarios y austeros; a vivir una espiritualidad de la inclusión y la hospitalidad, compasiva y generadora de comunión en la diversidad.

Conecta2

Tras este tiempo de distancia social nos preguntamos cómo nuestra propia conexión, qué hacer para reconectarnos de nuevo, cómo y con quién. Porque, estamos conectados a muchas redes, muchas voces, muchas personas… y a veces podemos incluso estar sobre conectados. Pero hay una conexión que da sentido a todas las demás. ¿Qué conexiones necesitamos priorizar hoy como docentes, como claustro, como comunidad educativa? ¿Cuáles necesita nuestro alumnado priorizar?

Queremos conectarnos y vincularnos de manera nueva a la red de vida. Conectar online y offline. Conectados como lo estaban los primeros cristianos, con un estilo basado en el amor: “Mirad cómo se aman”.  Los discípulos de Jesús conectaron con él, con su lucha por la justicia, su mirada a la realidad, su acogida incondicional, su manera de entender y vivir a Dios, su modo de relacionarse con todos… Conectados con un proyecto de Reino propuesto por Jesús al que eligieron sumarse y les hizo ponerse en movimiento.

ContiGO!

Somos un nudo de relaciones que vamos entretejiendo, conectando. Necesitamos recrear todos estos vínculos con nosotros, con cada persona, con los mayores que nos vinculan con la sabiduría y la memoria, con muchos rostros visibles y los que están invisibilizados, con Dios, con la casa común para construir comunidad donde todos y todas caben.

Y necesariamente queremos que recrear los vínculos y conexiones entre nosotros, como Red, con la IT y toda la vida que juntos vamos desplegando.

Todos estamos conectados, interconectados …nuestras acciones afectan al otro… porque somos relación…y cada persona aporta y enriquece, nadie sobra… “todos hemos de cooperar”.

Queremos abrir espacios de sentido, de encuentro, de vivencia compartida, de relación y cuidado. Espacios que fomenten una pastoral de relaciones. Aprovechar la potencialidad de las redes y seguir yendo más allá; porque no son los medios lo importante sino el espacio de relaciones que generemos.

Frente a la cultura del descarte y la exclusión, se nos exige la valentía de repensar nuestras escuelas, nuestras comunidades y nuestras relaciones para que sean capaces de reconstruir los vínculos y constituirnos en escuelas de fraternidad. Cultivar una fraternidad, una mística relacional capaz de vincular, de reconectar interioridad y exterioridad, e identidad con alteridad.

En las actuales circunstancias de individualización, queremos insistir en la conexión, el encuentro y lo común que hay en todos nosotros. No sólo ser observadores de la realidad sino también convertirnos en sujetos transformadores de ella, creadores del reino de Dios. Y decir juntos “Padre Nuestro”, porque sabernos hijos e hijas de un mismo Dios nos hace hermanos y hermanas. GO!

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